El Congreso del Estado de México aprobó una reforma al Código Civil que permitirá a madres y padres decidir libremente el orden de los apellidos de sus hijas e hijos, dejando atrás la práctica tradicional de colocar primero el apellido paterno.
La modificación legislativa busca garantizar la igualdad de género y el derecho a la identidad, al eliminar la preferencia automática por el apellido del padre en el registro de nacimiento.
De acuerdo con el dictamen aprobado, cuando ambos progenitores estén de acuerdo, podrán elegir el orden de los apellidos al momento de registrar a su hijo. En caso de desacuerdo, la ley establece que se colocará primero el apellido materno.
Asimismo, se determinó que el orden elegido para el primer hijo deberá mantenerse para los demás descendientes de la misma pareja, con el fin de preservar la uniformidad en la identidad familiar.
La reforma también contempla que, en situaciones donde solo uno de los padres reconozca al menor, será esta persona quien decida el orden de los apellidos.
Legisladores señalaron que este cambio responde a criterios de equidad y armoniza la legislación estatal con resoluciones previas del Poder Judicial, que han establecido que no debe existir discriminación en la asignación de apellidos.
