La tensión política entre Morena y el PAN escaló este martes luego de que dirigentes panistas acusaran al partido guinda de impulsar movilizaciones contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, como represalia por las exigencias para que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rinda cuentas ante las acusaciones que enfrenta.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, aseguró que la ofensiva de Morena surgió después de que Acción Nacional promoviera acciones políticas y legales relacionadas con Rocha Moya. Según declaró, en Chihuahua sí existe una estrategia de combate al crimen organizado, mientras que acusó a gobiernos morenistas de mantener presuntos vínculos con grupos criminales.
Romero reiteró el respaldo de su partido a Maru Campos y afirmó que el PAN defenderá a la administración estatal ante los señalamientos y movilizaciones convocadas por Morena. Además, sostuvo que la ciudadanía distingue entre los gobiernos que enfrentan la inseguridad y aquellos que, dijo, han sido señalados por supuestos nexos con el crimen organizado.
