Casi 40 años de caídas, llaves y vuelos desde la tercera cuerda tienen un precio, y el cuerpo de Nicho el Millonario lo está cobrando. El luchador mexicano conocido originalmente como Psicosis reapareció en Ciudad Juárez, Chihuahua para recibir un homenaje en vida, pero las imágenes que circularon entre los aficionados no hablaban tanto de su legado como de la deformación visible en ambas piernas: el rastro físico de una carrera que lo llevó desde la AAA hasta la WWE.
El primer Psicosis de la historia
Dionicio Castellanos Torres construyó una de las carreras más completas que ha dado la lucha libre mexicana. Empezó como el primer Psicosis de la AAA en los años noventa, una máscara que lo catapultó a la escena internacional cuando la empresa de Antonio Peña era el espectáculo más emocionante del país. Su estilo aéreo y su disposición para trabajar fuerte lo llevaron después al CMLL, las dos casas grandes del pancracio nacional, pero también cruzó fronteras: pasó por la WCW, la ECW y terminó en la WWE, donde poca gente de la lucha mexicana lograba llegar y sostenerse.
Lo que las imágenes no ocultan
El homenaje fue emotivo. Pero lo que más circuló entre los aficionados no fue ningún discurso sino las imágenes de las piernas de Nicho el Millonario.
