El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, anunció una nueva ronda de sanciones contra integrantes de la cúpula política cubana, incluyendo al presidente Miguel Díaz-Canel y a Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro.
Las medidas fueron dadas a conocer por autoridades estadounidenses como parte de una estrategia para incrementar la presión sobre el gobierno de la isla. Además de las sanciones personales, la ofensiva también alcanza a diversas entidades vinculadas al aparato estatal y de seguridad cubano.
De acuerdo con la administración estadounidense, las acciones buscan responsabilizar a funcionarios y organizaciones señaladas por presuntas violaciones a los derechos humanos, actos de represión y actividades consideradas contrarias a los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.
Las sanciones contemplan el congelamiento de bienes o activos sujetos a jurisdicción estadounidense, así como restricciones financieras para los involucrados. Entre los nombres incluidos también figuran familiares cercanos de la dirigencia cubana.
