Un avión de pasajeros con destino a Australia tuvo que regresar de urgencia tras recibir una descarga eléctrica en pleno ascenso.
El temor se apoderó de los más de doscientos pasajeros a bordo del vuelo UL606 de SriLankan Airlines cuando un rayo impactó directamente contra la aeronave pocos minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional Bandaranaike, en Colombo.
El destino final era Sídney, Australia, pero la naturaleza obligó a la tripulación a cambiar los planes de inmediato de forma drástica.
La aeronave involucrada, un Airbus A330 de largo alcance, se encontraba ganando altitud cuando se produjo la descarga eléctrica.
De acuerdo con testimonios de los ocupantes, en la cabina se escuchó un fuerte estruendo seguido de un destello luminoso que encendió las alertas de los pilotos.
Videos compartidos por los propios pasajeros en redes sociales mostraron lo que parecían ser chispas saliendo del motor afectado de la aeronave durante el ascenso inicial.
La tripulación actuó con precisión milimétrica, aplicando los protocolos internacionales de seguridad para estabilizar el avión de fuselaje ancho:
La aerolínea confirmó oficialmente que los 207 pasajeros y los 16 miembros de la tripulación resultaron completamente ilesos tras el tenso retorno a tierra.
Para garantizar que los usuarios continuaran con sus planes de viaje, la compañía dispuso de una aeronave de reemplazo que despegó pocas horas después de la emergencia.
Aunque el incidente causó un retraso superior a las cinco horas para llegar a Sídney, la rápida respuesta de la tripulación evitó un escenario mayor.
La explicación técnica: Los aviones comerciales modernos están fabricados con una estructura que actúa como una “Jaula de Faraday”, diseñada con sistemas de protección que disipan la electricidad de los rayos a lo largo de todo el fuselaje de aluminio o fibra de carbono sin que afecte el interior.
