Ciudad de México. Vidal Llerenas, presidente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), zanjó esta mañana la disputa por la marca del pato que se convirtió en símbolo espontáneo del Mundial 2026. "Es un hecho público y notorio que el pato Merlín es una mascota de la familia de Carla Ivette Gómez a quien pertenece la marca", escribió en su cuenta de X.
La declaración del funcionario llega después de que el organismo recibiera al menos cuatro solicitudes para registrar el nombre del ave, todas presentadas con apenas minutos de diferencia durante la noche del 17 de junio, cinco días antes de que Karla Ivette Gómez acudiera al IMPI a reclamar ese derecho.
La primera solicitud, a las que este medio tiene acceso, llegó a las 21:23 horas de ese día. Rosa María Hernández Flores, con domicilio en Zapopan, Jalisco, registró el expediente 3643302 bajo la denominación "El Pato Merlín" para la clase 41, que ampara servicios de entretenimiento, organización de espectáculos y producción de eventos.
Un minuto después presentó el expediente 3643303, en la clase 35, orientada a servicios de promoción, publicidad y marketing. Cuarenta segundos más tarde completó el trámite con el expediente 3643304, en la clase 25, correspondiente a ropa: camisetas, gorras y chaquetas.
Los tres expedientes tienen como apoderado a Carlos Alfonso Alvarado Butanda, con dirección en la colonia Santa María la Ribera, en la Ciudad de México.
