Dicen que en la guerra y en el amor todo se vale, por lo que los aficionados mexicanos quisieron poner su granito de arena para la causa de la Selección Mexicana que se mide este miércoles a Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, partido de vida y muerte, de modo que fueron a darle una ‘calurosa bienvenida’.
Claxons, bocinas, tambores y hasta fuegos pirotécnicos estuvieron a las afueras del Hotel Westin de Santa Fe, en la Alcaldía Álvaro Obregón, de la CDMX, orquestados por fanáticos que en su afán de amedrentar a la concentración ecuatoriana, provocaron que la propia Federación Ecuatoriana de Futbol (EFE) comunicara su queja por los disturbios ocasionados.
