Desde la Casa Blanca, Trump explicó que su intención fue únicamente solicitar que se analizara nuevamente la jugada que derivó en la expulsión del delantero estadounidense.
“Lo único que hice fue pedir una revisión. No le dije qué decisión tomar”, afirmó el mandatario, quien insistió en que la acción de Balogun no merecía una tarjeta roja y calificó el arbitraje como deficiente.
Trump sostuvo que, en su opinión, se trató de un contacto propio del fútbol y que dejar fuera a uno de los principales jugadores de Estados Unidos habría sido injusto.
La decisión de la FIFA desata controversia
VAR robbed the United States of it s leading goal scorer for the round of 16
Theres no way this is a red on Balogun
They are both checking to the ball
The defender bumps him and steps in front of him just as Balogun is trying to step in front of the defender
The way his foot… pic.twitter.com/sl9o26gGWN
— KanekoaTheGreat (@KanekoaTheGreat) July 3, 2026
Tras revisar el caso, la Comisión Disciplinaria de la FIFA decidió suspender la sanción de un partido contra Balogun mediante la aplicación del artículo 27 de su Código Disciplinario, lo que permitió que el delantero quedara habilitado para enfrentar a Bélgica.
La resolución provocó fuertes críticas de la Federación Belga de Futbol y de diversos analistas, quienes cuestionaron la imparcialidad del organismo y consideraron inusual que una expulsión directa no derivara en una suspensión inmediata.
Un caso que sacude al Mundial 2026
La intervención reconocida por Trump ha intensificado el debate sobre la posible influencia política en decisiones deportivas de la FIFA.
Aunque el presidente estadounidense insiste en que únicamente pidió revisar la jugada y no ordenó cambiar el fallo, el episodio ya es considerado uno de los mayores escándalos del Mundial 2026 y continúa generando reacciones dentro y fuera del futbol internacional.