Ciudad de México. Ante las recientes polémicas en las que se han visto involucrados actores del llamado movimiento de transformación, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó al concluir su Segundo Informe de Gobierno:
“Somos parte del proyecto de la cuarta transformación de la vida pública… Que nadie se equivoque, aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos, lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad”.
La mandataria federal cerró con su posición política en la que dejó en claro que los representantes del movimiento “tememos la responsabilidad histórica de garantizar el camino de la honradez y de un gobierno que esté al servicio del pueblo”.
Afirmó que sus correligionarios son “leales” a esos principios, por lo que pueden entregar buenas cuentas y garantizar un futuro de bienestar para todas y todos los mexicanos.
“No olvidemos nunca que la autoridad política y moral se escribe todos los días, esa no se adquiere ni con todo el dinero del planeta. Por ello, y justamente por ello, insistimos en que sólo con honestidad se dan verdaderamente resultados”.
Ante gobernadores y gobernadoras, integrantes de su gabinete y representantes de los poderes Legislativo y Judicial, la titular del Ejecutivo consideró que “los ojos del mundo están puestos en México”.
Y esto es así, añadió, “porque aquí un pueblo grande ha decidido escribir su propia historia. Consolidamos un proyecto que nace desde abajo y pone en el centro la igualdad, la justicia y el bienestar”.

