CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Iván Sánchez “N”, alias “El Cromo”, señalado como presunto líder de la organización criminal Los Cromos, fue detenido en Jalisco por elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en una operación que se suma a los golpes contra la estructura regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en medio de la presión del presidente estadunidense Donald Trump para que México intensifique el combate al narcotráfico.
La captura fue anunciada este miércoles por el Gabinete de Seguridad. De acuerdo con el comunicado conjunto, las labores de inteligencia permitieron rastrear los movimientos del presunto jefe criminal en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, y Chiapas hasta Jalisco, donde fue detenido sin que se realizara un solo disparo.
En la operación participaron también la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR). Las autoridades no detallaron qué información financiera contribuyó a localizarlo ni precisaron los cargos específicos que enfrenta.
La detención se suma a la de Iván Cazarín Molina, “El Tanque”, identificado por las autoridades como operador regional del CJNG y capturado apenas el pasado 6 de octubre en Zapopan, Jalisco. Cazarín fue vinculado a proceso el martes 13 por delincuencia organizada y otros delitos.
Aunque ambos son señalados por sus vínculos con el CJNG y las autoridades atribuyen a sus estructuras operaciones en Oaxaca, hasta ahora no se ha informado públicamente de una relación directa de mando entre ellos ni de que sus detenciones formen parte de una misma investigación.
Una célula criminal en el Istmo
Las autoridades identifican a Los Cromos como una organización que surgió en el ámbito local y posteriormente estableció una alianza con el CJNG, al que presuntamente sirve como brazo operativo en municipios del Istmo de Tehuantepec.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca les atribuye actividades de extorsión, cobro de piso, narcomenudeo, homicidio, secuestro y portación de armas en municipios como Juchitán de Zaragoza, Santo Domingo Tehuantepec, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec y Matías Romero.
La captura de Sánchez ocurre después de una serie de operativos contra esa estructura. La Operación Sable, desplegada desde 2024, ha acumulado más de 250 detenciones, según el balance difundido por la Fiscalía estatal a finales de septiembre.
Entre los detenidos están el entonces presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, alias “Quetu”, y Carlos Alberto “N”, conocido como “La Parka”, aprehendidos el 23 de septiembre. Ambos fueron señalados por su probable participación en actividades de extorsión y por presuntamente favorecer o encubrir operaciones de la organización criminal.
Días después, la Fiscalía informó de la vinculación a proceso de John Keny Moreno Segura, excomisionado de la Policía Municipal de Juchitán, por su probable responsabilidad en un delito contra la investigación y seguridad del Estado. La dependencia lo señaló por presuntamente brindar protección a Los Cromos.
La investigación sobre la célula criminal ha alcanzado así no sólo a presuntos operadores delictivos, sino también a funcionarios y mandos policiales señalados por posibles vínculos con la organización.
En septiembre de 2025, además, autoridades federales habían detenido a decenas de presuntos integrantes de Los Cromos en una ofensiva contra la estructura que buscaba controlar territorios y actividades económicas en el corredor del Istmo. Las investigaciones han puesto especial atención en las extorsiones y los conflictos relacionados con terrenos ubicados en la ruta del Corredor Interoceánico.
La ofensiva contra el CJNG después de “El Mencho”
La captura de “El Cromo” ocurre casi ocho meses después del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, durante un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero de este año.
La operación, realizada por fuerzas mexicanas con información de inteligencia proporcionada por Estados Unidos, representó un golpe contra la cúpula del CJNG. La muerte de su principal dirigente abrió interrogantes sobre la reorganización de sus mandos y la continuidad de sus estructuras regionales.
Al día siguiente, Trump exigió a México intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y el tráfico de drogas hacia territorio estadunidense. La declaración se produjo en un contexto de presión sostenida de Washington para que el gobierno de Claudia Sheinbaum aumentara los resultados de su estrategia contra las organizaciones criminales.
La administración estadunidense había elevado esa presión desde febrero de 2025, cuando designó al CJNG y a otros grupos criminales mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras. Washington ha defendido esa medida como parte de su estrategia contra el narcotráfico, mientras el gobierno mexicano ha insistido en que la cooperación bilateral debe respetar la soberanía nacional.
El 6 de octubre, las autoridades mexicanas capturaron a Cazarín Molina, “El Tanque”, a quien identifican como líder regional con operaciones en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla. Su detención recuperó un antecedente de 2015, cuando fue arrestado meses después del ataque contra un helicóptero militar en Villa Purificación, Jalisco, durante la ofensiva federal contra el CJNG.
La investigación publicada por Proceso documentó que Cazarín fue detenido entonces y señalado por las autoridades por su presunta participación en actividades del grupo criminal. Once años después, volvió a quedar bajo custodia federal.
La captura de “El Cromo” añade otro elemento a esa secuencia de operaciones contra mandos y estructuras territoriales del cártel. Sin embargo, las autoridades no han establecido públicamente una conexión operativa entre ambos detenidos ni han informado que sus casos respondan a una instrucción conjunta derivada del abatimiento de Oseguera Cervantes.
