En videos que rápidamente se volvieron virales, se observa cómo estructuras como los anuncios publicitarios electrónicos y el nivel elevado de la cancha bloquean completamente la visión.
Incluso hubo quienes ironizaron con comentarios como: “¿Alguien me pasa el link para ver el partido? Porque desde aquí no se ve nada”.
Boletos caros… experiencia decepcionante
Lo que más molestó a los asistentes fue el costo de los boletos.
Algunas localidades cercanas al campo alcanzaron precios de hasta 9 mil pesos, lo que generó mayor indignación al no recibir una experiencia acorde al precio.
A pesar de tratarse de zonas consideradas “premium”, muchos aficionados tuvieron que ponerse de pie durante todo el partido para intentar ver algo de acción.
Un problema que no es nuevo
La polémica no solo se quedó en este partido. Especialistas y aficionados señalaron que este problema de visibilidad ya existía antes de la remodelación del estadio y que no fue corregido.
Incluso, algunos compararon la situación con otros recintos donde las primeras filas tampoco garantizan buena vista debido a la cercanía con la cancha y las estructuras publicitarias.
Reapertura con sabor amargo
El partido entre México y Portugal terminó 0-0, pero fuera de la cancha el tema principal fue la organización y la experiencia del aficionado.
La reapertura del inmueble, rumbo al Mundial 2026, dejó claro que aún hay detalles importantes por mejorar, especialmente en zonas donde los aficionados esperan una experiencia de primer nivel.