La selección nacional de Irak regresó a su país en medio de celebraciones multitudinarias, luego de conseguir su clasificación a la Copa del Mundo de 2026, un logro que ha sido calificado como histórico tras casi cuatro décadas de ausencia en el torneo.
Miles de aficionados salieron a las calles para recibir a los jugadores como auténticos héroes, reconociendo la hazaña conseguida en el repechaje internacional, donde el conjunto iraquí venció 2-1 a Bolivia para asegurar su lugar en la justa mundialista.
El triunfo no solo significó el regreso de Irak a un Mundial desde su única participación en 1986, sino que también desató una ola de emoción en todo el país, donde el fútbol se convirtió en símbolo de unidad y esperanza en medio de un contexto social complejo.
