La visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a México provocó un intenso choque político en la Asamblea madrileña, donde legisladores de izquierda criticaron duramente su gira y ofrecieron disculpas públicas al pueblo mexicano por lo que calificaron como actos “ofensivos” y “colonialistas”.
Durante una sesión parlamentaria, diputados de Más Madrid y del PSOE acusaron a Ayuso de utilizar la historia de la conquista española con fines ideológicos y de impulsar una agenda cercana a sectores de ultraderecha. Las críticas surgieron tras los homenajes realizados a Hernán Cortés y las reuniones sostenidas con empresarios y figuras conservadoras durante su estancia en territorio mexicano.
La legisladora Marisa Escalante aseguró que el viaje fue una estrategia de “autopromoción política” financiada con dinero público y cuestionó los recursos destinados a actividades vinculadas con la tauromaquia y encuentros con empresarios como Ricardo Salinas Pliego. Según la diputada, resulta inaceptable reivindicar figuras de la conquista en pleno siglo XXI mientras se ignoran temas prioritarios para los ciudadanos madrileños.
Desde la oposición también se insistió en que la relación entre España y México debe basarse en el respeto mutuo y no en discursos que evocan posturas imperialistas. La vocera de Más Madrid, Manuela Bergerot, señaló que la mandataria convirtió su agenda internacional en una “escenificación colonial” y recordó el papel histórico de México al recibir a miles de exiliados republicanos españoles durante la dictadura franquista.
Las críticas alcanzaron además el presunto costo de la gira. Integrantes del PSOE denunciaron falta de transparencia en los gastos del viaje y reprocharon que Ayuso priorice confrontaciones ideológicas mientras Madrid enfrenta problemas relacionados con vivienda, transporte y servicios públicos. La diputada Mar Espinar incluso ofreció disculpas al pueblo mexicano por las declaraciones y actitudes de la presidenta madrileña.
