Con apenas 17 años, Gilberto Mora se ha consolidado como una de las grandes revelaciones de la Selección Mexicana durante el Mundial de 2026. Detrás de su rápida evolución hay una figura clave: su padre, Gilberto Mora Olayo, exfutbolista profesional y uno de los principales responsables de su formación deportiva.
Mora Olayo desarrolló una amplia trayectoria en el futbol mexicano, defendiendo los colores de clubes como Tijuana, Veracruz, Morelia, León, Dorados y Lobos BUAP. Tras retirarse de las canchas, enfocó su carrera en la formación de jóvenes futbolistas, etapa en la que acompañó de cerca el crecimiento de su hijo desde sus primeros entrenamientos.
El actual mediocampista de los Xolos de Tijuana ha reconocido en distintas ocasiones que los consejos de su padre fueron determinantes para perfeccionar aspectos técnicos, fortalecer su disciplina y desarrollar una mentalidad competitiva que hoy lo distingue dentro del terreno de juego.
