A pocos días de que inicie septiembre, vuelve la preocupación entre la población mexicana por la posibilidad de que ocurra un fuerte terremoto durante este mes. La inquietud está relacionada con los sismos de gran magnitud registrados en septiembre de 1985, 2017 y 2021.
Sin embargo, la ciencia no puede predecir que habrá un terremoto en México durante septiembre de 2026. El hecho de que varios movimientos importantes hayan ocurrido en este mes es considerado una coincidencia y no existe evidencia científica que permita establecer una “temporada de sismos”.
¿Los terremotos recientes en Sudamérica aumentan el riesgo?
Durante 2026 se han registrado terremotos importantes en distintos países de Sudamérica. Colombia fue afectada por un sismo de magnitud 7.4 el pasado 10 de agosto; Venezuela registró una secuencia de movimientos de magnitudes 7.1 y 7.5 en junio, mientras que Perú reportó el 20 de agosto un terremoto inicialmente estimado en magnitud 7.2 por el Instituto Geofísico del Perú.
Pese a esta actividad, estos fenómenos no permiten predecir que México vaya a registrar un terremoto en los próximos días o semanas. Aunque los países forman parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, existen diferentes placas tectónicas, fallas y mecanismos de subducción que intervienen en cada región.
Septiembre y los grandes sismos
La relación entre septiembre y los terremotos en México está marcada principalmente por algunos de los eventos más destructivos de las últimas décadas:
- 19 de septiembre de 1985: terremoto de magnitud 8.1.
- 7 de septiembre de 2017: terremoto de magnitud 8.2.
- 19 de septiembre de 2017: terremoto de magnitud 7.1.
- 7 de septiembre de 2021: terremoto de magnitud 7.1.
Esta coincidencia ha generado la percepción de que septiembre es un “mes de sismos”, pero no existen estudios que demuestren que durante este periodo aumente la actividad sísmica. México es un país sísmicamente activo y los movimientos pueden ocurrir en cualquier momento del año.

