Una empresaria británica vivió una complicada experiencia después de someterse a una cirugía estética de rostro que se prolongó durante aproximadamente 10 horas y que, según su propio relato, terminó revelando las consecuencias de años de tratamientos con rellenos faciales.
La mujer, identificada como Ashley Stobart, había decidido realizarse un lifting facial debido a los cambios que había experimentado en su rostro después de utilizar rellenos de manera recurrente. De acuerdo con reportes sobre su caso, el procedimiento tuvo un costo cercano a los 46 mil dólares.
Durante la intervención, los especialistas se encontraron con una situación mucho más compleja de lo esperado. La cirugía se extendió durante varias horas debido a la cantidad de material que tuvieron que retirar y al trabajo necesario para reconstruir y tensar los tejidos de la cara.
El esposo de Stobart permaneció preocupado durante el procedimiento y se comunicaba constantemente con el equipo médico para conocer su estado. La operación terminó después de casi 10 horas.
Años de rellenos complicaron la cirugía
La empresaria reconoció que durante años recurrió a diferentes tratamientos estéticos, alternando entre la aplicación y disolución de rellenos. Según explicó, con el paso del tiempo perdió la definición natural de su rostro y llegó a sentir que ya no se reconocía frente al espejo.
Los cambios físicos también se hicieron más evidentes después de sus embarazos, debido a la retención de líquidos y a las modificaciones en los tejidos faciales.
Tras la intervención, la apariencia de Stobart durante las primeras etapas de recuperación generó una fuerte impresión entre sus familiares. Incluso contó que su hija llegó a pedirle que no fuera por ella al colegio mientras se recuperaba.

