Nuevos detalles sobre la vida de Pamela Cisneros, la mujer de 49 años responsable del ataque con cuchillos que dejó una persona muerta y otra herida en Times Square, comenzaron a conocerse después de que integrantes de su familia hablaran públicamente sobre los problemas de salud mental que habría enfrentado durante años.
Patrick Peralta, hermano de Cisneros, declaró al New York Post que su hermana aparentemente había sido diagnosticada con algún problema de salud mental y señaló específicamente que creía que se trataba de trastorno bipolar. Sin embargo, reconoció que desconocía con exactitud cuál era su diagnóstico completo.
Hasta ahora, ninguna autoridad ha confirmado que Cisneros padeciera trastorno bipolar. La comisionada del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Jessica Tisch, únicamente ha informado que la mujer tenía antecedentes documentados relacionados con su salud mental, incluidos dos episodios registrados en 2018 y 2019.
¿Qué enfermedad tenía Pamela Cisneros?
De acuerdo con Patrick Peralta, su hermana llevaba varios años enfrentando problemas de salud mental y había conseguido cierta estabilidad mediante tratamiento médico. “Creo que bipolar, pero no sé qué más estaba pasando”, declaró Peralta al medio estadounidense. El hermano explicó además que Cisneros recibía una inyección mensualcomo parte de su tratamiento.
Peralta planteó la posibilidad de que su hermana hubiera dejado de recibir esa medicación antes del ataque. Se trata, sin embargo, de una hipótesis expresada por el familiar: hasta ahora no existe información oficial que confirme que Cisneros suspendiera su tratamiento ni que una interrupción de medicamentos estuviera relacionada con lo ocurrido en Times Square.
El hermano también aseguró que Cisneros había presentado depresión posparto después del nacimiento de su segundo hijo y que años atrás había atravesado una crisis en la que intentó quitarse la vida. Cisneros era madre de tres hijas, según el relato de Peralta.
Su hermano asegura que Pamela Cisneros no era una persona violenta
Patrick Peralta aseguró que Cisneros no había mostradocomportamientos agresivos o violentos ante él y que, durante los últimos años, el tratamiento parecía haberle proporcionado mayor estabilidad.
El hermano dijo haberla visto por última vez en persona el 10 de agosto, durante el cumpleaños de su padrastro. Días antes del ataque, la familia notó que había dejado de visitar a su madre con la frecuencia habitual, aunque cuando hablaron con ella el sábado previo, Cisneros les aseguró que se encontraba bien.
Las declaraciones coinciden con las de su padre, Mario Cisneros, quien dijo a ABC News que sabía que su hija recibía inyecciones mensuales para tratar un problema de salud mental y que la había visto aproximadamente una semana antes del incidente sin detectar algo fuera de lo común.
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