El cuerpo donde trasladaron Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fue llevado en un ataúd dorado desde una funeraria en la calle Gigantes hasta un cementerio en Zapopan.
El féretro, de acabado brillante y tono dorado, llamó la atención durante el cortejo fúnebre por su apariencia ostentosa.
