La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que la nueva iniciativa de reforma a las pensiones de altos mandos en empresas paraestatales no tendrá efectos retroactivos, aunque sí implicará una reducción en los montos que actualmente reciben algunos exfuncionarios.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre versiones que señalaban una posible “retroactividad” en la propuesta. En respuesta, subrayó que no se pedirá la devolución de recursos ya entregados, sino que el ajuste aplicará únicamente a partir de la aprobación de la reforma.
“Es a partir de ahora, nadie les va a pedir que regresen el recurso que recibieron, pero a partir de la aprobación ya van a tener que bajar sus pensiones”, sostuvo.
Sheinbaum recordó que existen casos de exdirectivos que, tras haber ocupado cargos por periodos breves, reciben pensiones que alcanzan hasta un millón de pesos mensuales. Entre los nombres señalados públicamente se encuentran Ángel Gurría y María Amparo Casar.
