Un reciente sondeo en Estados Unidos revela un profundo clima de desconfianza entre la ciudadanía, luego de que 7 de cada 10 encuestados consideraran que el atentado contra Donald Trump pudo haber sido un montaje con fines políticos.
De acuerdo con los resultados, una parte significativa de la población no está convencida de la versión oficial de los hechos, en medio de un entorno marcado por la intensa contienda electoral, la polarización partidista y la rápida difusión de teorías en redes sociales.
