En medio de una creciente disputa diplomática entre Europa y Estados Unidos por el futuro de Groenlandia, algunos sectores políticos en Alemania han sugerido la posibilidad de boicotear la Copa Mundial de la FIFA 2026, programada en junio en Estados Unidos, México y Canadá, como medida de presión sobre la Casa Blanca.
La propuesta, planteada por el diputado alemán Jürgen Hardt, miembro de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), no representa una política oficial del gobierno, pero ha cobrado relevancia después de que una encuesta revelara que casi la mitad de los ciudadanos alemanes apoyarían un boicot del torneo si Washington avanza en su intención de anexar Groenlandia.
Trump ha generado inquietud entre varios aliados occidentales al insistir en que Estados Unidos debería adquirir la isla ártica —territorio autónomo de Dinamarca considerado clave para la seguridad estratégica en el Atlántico Norte— incluso imponiendo aranceles a países europeos que han participado en maniobras militares relacionadas con la defensa del territorio.
